Se ha producido un error en este gadget.

domingo, 25 de abril de 2010

El gran éxodo hispano

Por Andrés Oppenheimer .

Ahora que Arizona ha adoptado las leyes antiinmigratorias más xenofóbicas de todo el país, prepárense para el gran éxodo hispano. Pero no será un éxodo de regreso a México o a Centroamérica, como esperan quienes apoyaron estas medidas, sino una estampida hacia Miami, Los Angeles, Chicago y otras ciudades con grandes poblaciones hispanas. Los latinos irán a las ciudades donde puedan vivir sin temor a ser detenidos por la policía por el color de su piel, o por hablar en español. Según la ley aprobada por la Legislatura de Arizona el 19 de abril, la policía podrá detener a cualquier persona por la calle si tiene ``sospechas razonables'' de que no tiene papeles de inmigración válidos. Y la misma ley permitirá a cualquier persona demandar a la policía por no hacer ese trabajo. La nueva ley estatal, ya firmada por la gobernadora republicana Jan Brewer, podría desatar una cacería indiscriminada de inmigrantes indocumentados. Muchos ciudadanos estadounidenses de piel levemente oscura, o que prefieren hablar en español, se convertirán en ``sospechosos'' en Arizona. Hay cinco grandes razones por las que esta legislación reminiscente del nazismo no tiene pies ni cabeza.

• Primero, no impedirá que los inmigrantes indocumentados sigan viniendo a los Estados Unidos. Mientras el ingreso per cápita en Estados Unidos sea más de tres veces mayor que en México --$46,000 anuales contra $13,500, para ser precisos-- los mexicanos y demás latinoamericanos seguirán cruzando la frontera, sea como sea.

A menos que se produzca una mayor integración económica que beneficie tanto a Estados Unidos como a sus vecinos del sur, nada detendrá a los mexicanos y otros latinoamericanos que buscan elevar su nivel de vida.

• En segundo lugar, no mejorará la seguridad en Arizona. Por el contrario, desviará los recursos policiales que deberían usarse para combatir el crimen, y hará que los inmigrantes indocumentados --al igual que los estadounidenses nativos de origen latino que no quieran ser molestados por la policía-- se abstengan de reportar crímenes.

La actual histeria antiinmigratoria de Arizona se disparó en parte por el asesinato de un ranchero, que muchos sospechan puede haber sido cometido por un indocumentado.

Pero la Asociación de Jefes de Policía de Arizona y otras instituciones dicen que la medida aprobada por la Legislatura será contraproducente.

Muchos recuerdan que en el 2007, un inmigrante indocumentado llamado Manuel Jesús Córdova fue condecorado públicamente por las autoridades de Arizona tras haber rescatado a un niño estadounidense de 9 años cuya madre había muerto en un accidente. ¿Volvería Córdova a hacer lo mismo bajo esta ley?

• En tercer lugar, afectará la economía de Arizona. Es muy probable que la nueva legislación sea invalidada en las cortes por inconstitucional, pero sólo después de largas y costosas batallas legales.

Además, la huida de muchos de los 470,000 indocumentados latinos y el cierre de algunas de las más de 35,000 empresas hispanas de Arizona golpearía las finanzas del estado.

Si los latinos se van, ``se llevarán consigo los dólares de sus impuestos, sus negocios y su poder de compra a otra parte'', según el Centro de Políticas Inmigratorias, un grupo pro derechos de los inmigrantes.

• En cuarto lugar, si otros estados del país siguen los pasos de Arizona, se podría producir una retracción del turismo latinoamericano. Muchos de los 13 millones de mexicanos, 2.5 millones de sudamericanos y 860,000 centroamericanos que visitan Estados Unidos anualmente podrían pensarlo dos veces antes de ir a lugares donde pueden ser parados por la policía por el simple color de su piel, o por el idioma que hablan.

• En quinto lugar, la nueva ley estatal es contraria a la diversidad que caracteriza a Estados Unidos. A pesar de la caída de la imagen estadounidense en el mundo tras la guerra de Irak, Estados Unidos ha vuelto a ser vista con buenos ojos por la mayoría de los países del mundo, según una nueva encuesta de la BBC. Las leyes inmigratorias basadas en perfiles raciales sin duda dañarán la imagen del país.

Mi opinión: la ley de Arizona no sólo es legalmente cuestionable, económicamente contraproducente y moralmente repugnante, sino que tampoco ayudará en nada a resolver la crisis inmigratoria del país.

La solución, antes de que estas medidas sean copiadas por otros estados, es que el presidente Obama impulse la tan prometida reforma inmigratoria, que mejoraría la seguridad fronteriza y permitiría legalizar a muchos de los más de 10 millones de indocumentados.

De lo contrario, políticos locales en busca de notoriedad seguirán llenando el vacío legal con leyes xenofóbicas, que no harán más que provocar un enorme éxodo de hispanos, pero dentro de Estados Unidos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Se ha producido un error en este gadget.

National Missing Children Alerts